domingo, abril 2, 2023
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    JOSÉ SOLÓRZANO NAVARRO, PALADÍN DE LA SELVA LACANDONA

    Estimados lectores, es para mí un placer presentarles de nueva cuenta un fragmento fundamental de mis orígenes, pero a diferencia de los demás artículos, en este destacaré lo trabajador, audaz y valiente que fue mi querido padre, el señor José Solórzano Navarro. Asimismo, permítanme darles una pequeña crítica acerca de lo que fue y es ahora el lugar que lo vio nacer, crecer y desarrollarse como un hombre ejemplar.

    Mi padre, José Solórzano Navarro nació en el año de 1904 en Ocosingo, un lugar que se convirtió en más que su refugio, pues él conocía todos los secretos y los rincones de la selva, dada su experiencia en las monterías. Desde pequeño colaboró con la empresa Bulnes y Compañía, la cual se dedicaba a la explotación de madera en la Selva Lacandona (1920), y era dirigida por los españoles, Pedro Vega Bulnes, José Toriello Bulnes y José Villanueva Bulnes. Bulnes y Compañía fue contratada por el gobierno del estado para surtir y colocar los durmientes que se utilizaron en la construcción del Ferrocarril del Sureste en 1938, en el tramo del municipio de Pichucalco, Chiapas, hasta el estado de Campeche.

    Lic. José Eugenio Solórzano Paniagua.
    Ranchero de corazón, defensor de Ocosingo y de la Selva Lacandona.

    Don José Solórzano Navarro, Paladín de la Selva Lacandona. (1904 – 1990)

    Don José también tenía mucho ingenio, sobre todo si se trataba de los negocios. Uno de sus primeros proyectos fue extraer aguardiente de la caña de azúcar instalando los instrumentos necesarios en el rancho “Jatenchib”, a escasos ocho kilómetros de Ocosingo. Posteriormente, durante los años de la Segunda Guerra Mundial, se dedicó a la explotación chiclera instalando diez campamentos en la Selva Lacandona para los 800 trabajadores chicleros, que tenían como oficio extraer la resina de los árboles de chicozapote y formar marquetas de chicle para exportarlas al extranjero. Con el paso de los años, creó a SAS (Servicios Aéreos Solórzano), empresa dedicada a la transportación del chicle extraído de la selva a los centros de recepción, los cuales se ubicaban en Tenosique, Tabasco y en Ocosingo, Chiapas.

    Con la instalación de su empresa chiclera logró grandes beneficios en la economía de su pueblo, así como el hacerse amigo de quienes destacaron en la política, como el Lic. José Castillo Tielemans, quien fue su compañero en los estudios de primaria y Gobernador del Estado de 1964 a 1970. Fue mi padre quien, influyó en el ánimo del Lic. Castillo, para la construcción de la carretera en terracería del pueblo de Huixtán a Ocosingo y Yajalón; con esta carretera cambió totalmente la vida económica de Ocosingo. Por otra parte, mi padre apoyó intensamente a la industria ganadera del municipio, con el propósito de convertir a su pueblo en un centro ganadero, lo cual se logró con la obtención de importantes premios en las exposiciones ganaderas que organizaba el gobierno del estado; además de que el municipio se convirtió en el productor e introductor más importante del país para surtir ganado vacuno al rastro de la Ciudad de México, hasta el movimiento zapatista en 1994.

    Tres años después de terminar la Segunda Guerra Mundial, nos llevó a vivir a su hacienda “El Rosario”, la que años antes había sido la cuna de la poetisa Rosario Castellanos; esta se encontraba a 44 kilómetros de distancia del municipio de Ocosingo. Mi apreciado padre falleció en 1990 en su pueblo natal, en la quinta “Puerto Arturo”, quedando en memoria de quienes lo conocieron como el “Paladín de la Selva Lacandona y de Ocosingo”.

    CRÍTICA PICANTE

    Antes del movimiento zapatista en el estado (1994), Ocosingo era el municipio más grande de la República. Por mucho tiempo se le consideró el dueño de los pulmones de Chiapas y de México, certificado por la Selva Lacandona; como el dueño de los ríos más importantes del país, mismo que lo avalan el río Usumacinta y el río Grijalva, los cuales generan aproximadamente el 54% de la energía eléctrica de todo el país, certificado por cuatro presas: La Angostura, Chicoasén, Peñitas y Malpaso.

    •La cultura maya.

    La cultura maya se refiere a una civilización Mesoaméricana, que destacó a lo largo de más de dos milenios en numerosos aspectos socioculturales como en su escritura jeroglífica, uno de los pocos sistemas de escritura plenamente desarrollados del continente americano precolombino; por su arte, arquitectura, mitología y sus notables sistemas de numeración, así como su astronomía y matemáticas. La cultura maya se considera tan avanzada como la cultura egipcia por sus notables sistemas de numeración.

    •Ganado porcino.

    Ocosingo surtía fuertes cantidades de ganado porcino al sureste del país, especialmente a la ciudad de Mérida. Siendo unos de los productores más importantes de este negocio, el señor Marcelino Alcázar, con domicilio en la finca “Nuevo México”, y el señor Atanacio López con domicilio en la finca el “Diamante”. Desafortunadamente, este municipio también fue el cementerio de los pilotos, dado que todo el ganado porcino se transportaba por avión y los campos de aterrizajes de la selva eran improvisados. El famoso piloto José Macías perdió la vida al transportar puercos en la finca el “Diamante”.

    •Industria ganadera.

    La unión ganadera de Ocosingo tenía 1,500 socios, siendo en aquella época el introductor de ganado bovino más importante del Distrito Federal, además exportaba una gran cantidad de toretes a los Estados Unidos.

    •Producción de miel de abeja.

    Mi señor padre era propietario de la quinta “Puerto Arturo”, donde tenía más de 200 cajas de abejas para la producción de miel de abeja. Además, los vecinos también se dedicaban a la producción de este producto.

    •Producción de café.

    Ocosingo por su gran extensión territorial y por ser el “dueño de las montañas”, era uno de los pueblos más importantes para la explotación de café; además de que en los alrededores se veían cultivos de arroz, frijol y maíz para el sustento de los habitantes de la región, evitando la importación de estos productos básicos.

    •Un tesoro de México asesinado.

    El gobierno federal para conservar el poder de Chiapas, arbitrariamente les quitó a los rancheros de Ocosingo sus propiedades para entregárselos a los ejidatarios en el año de 1994, lo que también impulsó al inicio del movimiento zapatista. Además, con ello el municipio quedó muy dividido y reducido, al grado de que ahora no existen pastos suficientes para el ganado lechero que produce los famosos quesos de este lugar.

    La economía de un municipio rico en la producción de ganado bovino, café y otros insumos se acabó, dado que los ejidatarios acabaron con todos los ranchos que les donó el gobierno federal. Al terminar con los ranchos que estaban en producción, la clase indígena quedó en peores condiciones, al grado que para subsistir se han dedicado al asalto en las carreteras, acabando con el turismo que había surgido en la región.

    Un tesoro de México asesinado, Ocosingo.
    Laguna de Mesabob.

    CONCLUSIONES ACERCA DE LO QUE EL GOBIERNO FEDERAL PROVOCÓ A OCOSIGNO:

    I. Asesinó su economía.

    II. Hizo delincuentes a los indígenas que recibieron las donaciones de los ranchos.

    III. Fomentó la drogadicción en esta región, dado que se dice que la venta de las sustancias psicoactivas es el principal atractivo de la zona; además de que las mujeres bellas que vienen del extranjero y a ejercer la prostitución.

    IV. Las razones anteriores, ha provocado que la mayoría de los habitantes originarios de Ocosingo, emigren a otros lugares.

    PLEGARIA

    La Selva Lacandona, la milenaria selva de mi pueblo,
    los pulmones de Chiapas y de México,
    hermanita de Amazonas de Brasil,
    llora con tristeza su agonía,
    sin que nadie se apiade de su muerte.

    Permitir la muerte de la Selva Lacandona,
    sería tanto como exterminar a la fauna chiapaneca;
    acabar con el tesoro sagrado de los recursos naturales.

    Pero lo más triste seria envenenar la respiración de los seres humanos,
    cometiendo ante los ojos de los hombres, un suicidio;
    y ante Dios, un pecado mortal.

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